Llegué desde el paramo castellano
imbuido de tantas cosas
y
acá no lejos del mar mediterráneo
viejo y sabio
te encontré nuevamente
Y mientras el calor azota el hemisferio norte
y nosotros enfriamos
artificialmente esta morada catalana
el tiempo pasa veloz
aunque no lo notemos
deslizarse entre piel y piel
Y nos dirigimos hacia nuestro futuro incierto
con paso firme y decidido
sin temor
porque cuando estoy cerca tuyo
se desvance el humo del combate
y el rugido de las armas
y la agitación emocionante de escribir
Cuando llego a tu casa presurosa
el umbral de tu puerta es mi oasis feraz
e intento correr ese velo tupido de los malos augurios
que nos escoltan cada dia
Pero yo aqui contigo hago como ese navegante heleno:
y cierro mis oidos
para escuchar solo tus melopeas corporales
en tus silencios ruidosos
Y así avanzo en el tiempo sordo.
Y en ese momento atravieso los pasillos altos de nuestra casa catalana
y entonces decido solo ver y verme
a través de tus ojos felices
y reparo entonces en esos espejos negros
que iluminan con oscuro reflejo
mi largo recorrido por nosotros
o sea tu y yo
Sordo y ciego
yazgo feliz contigo
abrazandote con fuerza
para no caer
en el infierno del ruidoso presente
guiado solo por el tacto
sin ojos
hacia nuestros infinitos...
igor