Estimados lectores que me leen desde antaño,
sigo con los pensamientos derivados de observaciones antiguas que pueden releer en este link. Verán que no estoy improvisando la tesis principal que deseo enunciar sobre este conflicto tan largo. Encontrarán pues raíces antiguas de mis observaciones y pensamientos sobre el mediterráneo oriental en guerra aquí:
https://observarypensar.blogspot.com/2019/06/a-mohamed-morsi-y-la-variante-sirio.html
Ahora bien, algunos de los términos estratégicos avanzados en este blog durante diferentes coyunturas de guerra regional nos sirven en este comentario de la actual fase de guerra entre Israel e Irán.
Ayer avanzaba la hipótesis que probablemente estemos asistiendo a un fenómeno análogo a la transición tecnológica entre las guerras de la edad del Cobre y Bronce en relación a las de la edad del Hierro. Arqueológicamente este evento tiene un momento señalado en las invasiones de los pueblos del mar que se movilizaron desde oriente a occidente provocando, alrededor del año 1200 AC, significativos cambios sociales y políticos, muy radicales en la región mediterránea occidental. Algunos autores han asociado este movimiento en masa a causas climáticas, probablemente sequías en la zona oriental, pero esa línea causal no es el centro de mi interés argumental en la hora actual, aunque tengamos opinión propia sobre ello, que ya expondremos en su momento si se presenta la ocasión.
Lo esencial de lo que comentamos ayer se puede resumir casi en una línea: el desarrollo tecnológico, toda vez inventado y suficientemente resocializado (Ley TesH de Resocialización tecno social: ver Carbonell y Parra, 2024: Teoría de la evolución social humana, Ed. Almuzara) si genera instrumentos masivos de guerra a precios más baratos que otros, más sofisticados y caros, son masivamente ganadores y producen cambios geopolíticos mayores.
Como la situación es muy dinámica y estamos antes un escenario que puede cambiar radicalmente en cualquier momento me atreveré a hacer un ejercicio de prognosis, siempre teniendo como referente la memoria acumulada tecno social de la evolución humana, que es la materia principal con la que trabajamos los arqueólogos curiosos de los efectos geopolíticos de la evolución tanto simbólica como material de los grupos humanos.
Si leen los links que he subido más arriba verán que hago una distinción interesante sobre el hecho que la guerra asimétrica la lleva a cabo generalmente entes políticos no estatales que se enfrenta a entes propiamente estatales. En el escenario actual tenemos un caso casi comparable a la guerra de Vietnam: un ente estatal utilizando una estrategia y elementos tácticos asimétricos. Lo cual no queire decir que no sean incluso más destructivos que los instrumentos tácticos más complejos tanto tecnologicamente como de costo mayor. Aqui aparece una variable significativa desde mi punto de vista: la cadena de costos que un misil occidental tiene es mucho mayor que la del costo del misil o dron iraní: y esto ocurre porque la cadena de plusvalías asociadas a ello son mucho más cortas o incluso inexistentes. Esto marca de suyo una asimetría fundamental que repercute en la capacidad de recarga a lo largo del tiempo de combate, en las múltiples batallas que se están observando cada día. Pero, y esta es la esencia de la analogía que hemos propuesto ayer, la calidad y la cantidad del instrumento de guerra, tanto su energía cinética del instrumento es no sólo de costo asimétrico sino que resulta ser inversamente proporcional a su precio en relación a la capacidad de destrucción que posee. En otros términos, y que es lo que nos autoriza a la analogía con los pueblos del Mar y su armamento de hierro frente a la sofisticada y elegante tecnología del bronce: el armamento atómico que podría desplegarse en cualquier momento sobre Irán seguramente tendrá un equivalente que poseerá características similares estratégicas: con sistemas menos caros , pero masivos, la física desarrollada marginalmente por científicos no occidentales podría darnos sorpresas mayores: con poco material radioactivo podría existir otra lógica de armamento atómico barato y masivo que una vez utilizado seguirá profundizando en el tiempo la utilidad de disponer de armas asimétricas masivas no atómicas. Dada la magnitud espacial reducida del escenario de guerra israelí, el peligro de que pocos impactos en pocas áreas pobladas causen una catástrofe humanitaria es mucho mayor que un ataque asimétrico en cantidad y calidad sobre el inmenso espacio iraní.
Sin embargo lo dicho arriba no constituye el centro de gravedad de un probable escenario Magog. De esto comentaremos en breve, pues mi formación en estas materias es profundamente occidental, que como ya saben bien los lectores habituales hunde sus raíces principalmente en W. Churchill, Tucídides, R. Aaron, Van Giap, Lidell Hart y las memorias de insignes generales derrotados en diversas guerras antiguas y modernas; y esta formación alimenta un agudo sentido de la curiosidad intelectual racional, taxonómica... pero hipotética deductiva.
Desde orillas del rio Ebro, por donde pasó Anibal a sus gloriosas campañas militares contra Roma, donde fue de victoria en victoria hasta la derrota final
Igor