En medio de los eventos que literalmente sacuden ciudades de Irán, Israel, Libano e Irak en la actual guerra en curso entre Israel- EEUU e Irán podemos decir que este sea un momento Magog? es decir un momento que la escatología judeo-cristiana adjudica a un símbolo definitivo del final de los tiempos cuando los enemigos de Ds se levantan contra su pueblo.
Como arqueólogo y paleo climatólogo esta interpretación del momento actual resulta interesante pues los simbolos que se asocian a acciones materiales poseen un enorme cumulo de información sobre las raices profundas que explican parte del curso de las decisiones que se emprenden, para justificar los medios utilizados para fines que no parecen claros inicialmente.
En este primer breve comentario sobre un eventual momento Magog (I) me centraré en las analogías metodológicas que el actual nivel de enfrentamiento me parecen notablemente útiles. Posteriormentee , en un segundo comentario me extenderé sobre el simbolismo que puede asociarse, según mi criterio , a los instrumentos y acciones materiales en curso.
En efecto, los arqueólogos tenemos tendencia a estudiar lo que denominamos "la cultura material de tal o cual momento histórico o prehistórico". Y la guerra en curso me transporta inmediatamente a una analogía tecno social del periodo del Bronce levantino y egipcio que quizás para el público en general no es aparente, pero que refleja, siempre según mi opinión, un fenómeno que estamos observando en directo a través de los media.
Esta analogía es el transito entre la edad, y ejércitos, del Bronce con respecto a los ejércitos y sociedades que utilizan el hierro. El momento clave, un momento Magog, lo podemos representar y estudiar con la llegada de los pueblos del mar provenientes del este eurasiático a través del mar mediterráneo hasta el delta del Nilo, dejando a su paso una estela de destrucción muy eficiente: por ejemplo se destruyó completamente el ente geopolítico hitita en Anatolia, y a duras muy duras penas los egipcios se salvaron in extremis de la derrota y destrucción de su entidad geopolítica.
Sistemas políticos casi nómadas, con un menor nivel de complejidad tecno social se proveen con una tecnología militar imparable: las armas hechas con hierro (Fe) son mejores no solo cualitativamente (mayor indice de dureza HRB) sino que son producidas en cantidades mucho mayores, masivamente, en relación a los sistemas y procesos requerido para producir armas de Cobre y Bronce. Los instrumentos de Bronce además requieren de un grado complejo de elaboración, los de Hierro-si se conoce la tecnología del fuego necesaria-son más simples de manufacturar y mucho más eficientes.
No les suena esto a algo que esta ocurriendo ahora mismo, y que ya observamos masivamente en la guerra de Ucrania cuando costosos sistemas rusos de ataque comenzaron a ser aniquilado por sistemas más baratos y super eficientes ucranianos? Pero, aquí nos centraremos, dentro de los estrechos márgenes que me autoimpongo, en el escenario de la guerra Iran vs. Israel.
En efecto me resulta muy interesante ver la falta de preparación estratégica de los atacantes, su corto stock de municiones, su divagante línea de declaraciones sucesivas, y las enormes consecuencias geopolíticas que se derivarán del resultado incierto de estas batallas. Porque en términos temporales, es obvio que tanto Israel como su proveedor material están siendo sorprendidos cada día que pasa; como ya saben los lectores de este blog desde 2010: el arte estratégico no esta en el control del espacio, sino del calendario.
Por lo tanto: la situación actual constituye de suyo un monumental ejemplo de uso asimétrico de sistemas complejos y caros de guerra en contra de sistemas mucho mas baratos y super eficientes. Esto ya se observó en la guerra de los pueblo del mar en contra de las entidades políticas basadas en la tecnología del Bronce mediterráneas. Hasta aquí nada nuevo bajo el sol. También lo podemos documentar en las guerras de descolonización africanas, y en las asiáticas, donde la de Vietnam ocupa un lugar señero, así como en la de Argelia. En todas ellas un común denominador: el uso del tiempo determinó la victoria final, aún de derrota en derrota.
Hasta aui les dejo por hoy esta breve analogía, y la conclusión parcial es que no estamos en un momento Magog, aunque implique un cambio radical de alianzas geopolíticas en el Oriente Próximo a Europa.
Como los eventos se están acelerando y contra nuestra tendencia a masticar mucho las observaciones que nos atrevemos a proponer a nuestra fiel audiencia y a los cada vez más numerosos lectores, pronto , desde Roma, haré otro apunte en lo que será momento Magog II, en el que les mostraré mi línea de pensamiento sobre los escenarios que se pueden seguir a partir de esta violenta guerra asimétrica, donde por primera vez un análisis y una practica militar profundamente asimétrica es desarrollada no por grupos o entes para estatales, sino por un Estado al que se intenta derrocar...con armas y sistemas análogos a los del bronce frente a una defensa que contra-ataca con análogos (por su eficiente masividad y bajo precio de construcción ) a los sistemas propiamente del periodo del Hierro.
buena digestión
Igor estos días entre Brugos y Roma, a orillas del Ebro
https://observarypensar.blogspot.com/2021/08/the-chinese-clock.html