viernes, 26 de junio de 2026

PAUSA: Frente a tanta destrucción podemos crear nuevas realidades?

 

En el analisis crítico de los fenomenos históricos generalmente, si son hechos de forma honesta, debiera alzarse programas de creacion de realidades uevas. Entonces aqui les entrego a su lectura crítica un texto que junto a Patricio Guzman hemos presentado como capitulo al tercer Ensayo que como Editores ya tenemos preparado para su proxima publicación con Eudald Carbonell y yo (Igor Parra ) como editores y que cierra la trilogía sobre Evolución humana y Evolución Tecno Social, que empezamos el año 2023 y cerramos este en curso. Frente a la guerra que destruye quizas fuera posible alzar un programa fundado en principios de Discreción.


DISCRECIÓN ECONÓMICA: hacia un modelo macroeconómico con limites biofísicos y umbrales de asimetría

 

Patricio Guzmán e Igor Parra

Una propuesta diferente para un modelo de economía

 

La Discreción Económica se propone en estos Diálogos de Especie como un principio de planificación y regulación macroeconómica que va, en el plano teórico, más allá del modelo chino y establece que el ritmo, la escala y la composición sectorial de la producción deben ser modulados, en última instancia, por la sociedad organizada para mantenerse dentro de los límites biofísicos del planeta y satisfacer las necesidades sociales fundamentales, impidiendo la generación de plusvalías basadas en la escasez inducida o en la explotación no compensada de recursos críticos.

Este documento presenta una primera parte más literaria que explica el contexto y la urgencia de una solución” discreta” , y una segunda parte con la formalización matemática completa del modelo, incluyendo: (1) la Función de Asimetría Tolerable F(x) que define el límite máximo de desigualdad soportable por el sistema en función de variables ecológicas y sociales; (2) el Índice de Simetría/Asimetría Real (ISA) como métrica multidimensional de desigualdad que incorpora ingresos, acceso a recursos críticos y resiliencia; (3) el PIB Ajustado por Discreción Económica (PIB*) que corrige la contabilidad nacional descontando actividades depredadoras y penalizando la producción que genera asimetría; y (4) los mecanismos de alerta temprana y acción discrecional que operan cuando la asimetría real supera el umbral tolerable.

El modelo constituye una alternativa operativa a la rigidez conceptual y operativa del crecimiento del PIB, ofreciendo un marco de contabilidad termodinámica y social que permite distinguir entre crecimiento real de bienestar y expansión entrópica insostenible.

 

Primera  parte: MANIFIESTO DE DISCRECIÓN.

El espejismo del crecimiento infinito

Vivimos atrapados en un espejismo. Desde las aulas de economía hasta los discursos presidenciales, el Producto Interior Bruto se ha erigido como el dios laico del progreso: si crece, todo está bien; si se contrae, es una catástrofe. Pero este dios tiene los pies de barro —o mejor dicho, de entropía— porque mide el volumen de transacciones sin distinguir entre construir un hospital y reconstruir una ciudad devastada por un huracán, entre educar a un niño y talar un bosque milenario.

Lo que aquí se presenta no es una reforma técnica más. Es una revolución en la mirada: la propuesta de que las sociedades humanas recuperen la capacidad de decir "basta" antes de que la naturaleza diga "no más". La llamamos Discreción Económica porque en su núcleo reside la facultad más humana de todas: la de distinguir, ponderar y elegir, en lugar de obedecer ciegamente la expansión entrópica.

I. La economía como fenómeno análogo al río que no regresa

Imaginemos la economía no como ese circuito circular que dibujan los manuales, sino como un río que fluye en una sola dirección. Los recursos naturales entran aguas arriba como materia ordenada, densa, útil: el carbón en su veta, el cobre en su mineral, el petróleo en su yacimiento. Aguas abajo, lo que sale son residuos disipados, calor inútil, moléculas dispersas que ya no pueden volver a unirse espontáneamente.

Esta imagen sencilla es, en realidad, la Segunda Ley de la Termodinámica aplicada a nuestra vida cotidiana. Nicholas Georgescu-Roegen, el economista rumano que comprendió antes que nadie esta verdad incómoda, lo expresó con claridad meridiana: "El hombre lucha por la baja entropía, y la escasez económica es el reflejo de la Ley de Entropía".

¿Qué implica esto? Que el crecimiento material infinito es una imposibilidad física, no sólo una opción política. Que cada coche que fabricamos, cada smartphone que producimos, cada kilómetro de carretera que asfaltamos representa una degradación irreversible de algún recurso concentrado en algún lugar del planeta. La economía neoclásica ha actuado como si esta ley no existiera. La Discreción Económica parte del reconocimiento opuesto: la economía es un subsistema de la naturaleza, no al revés.

II. El donut y la frontera: la asimetría tolerable

Kate Raworth nos regaló una imagen poderosa: el donut. Un aro con dos círculos concéntricos. El círculo interior es el suelo social: ningún ser humano por debajo de una vida digna (alimentación, salud, vivienda, participación). El círculo exterior es el techo ecológico: ningún proceso económico por encima de la capacidad regenerativa del planeta. Entre ambos se encuentra el espacio seguro y justo.

Pero Raworth, por brillante que sea su metáfora, no nos dio las herramientas para medir cuándo estamos saliéndonos del donut. La Discreción Económica completa ese vacío con la función F(E,R,S) = k·(R·S)/E. Es la traducción matemática de un principio profundamente humano: cuando la naturaleza aprieta, la justicia se vuelve condición de supervivencia. No es una fórmula fría. Es lo que las abuelas saben desde siempre: "Cuando la miel es poca, hay que repartirla bien".

III. Medir lo que importa: más allá del Gini

El coeficiente de Gini tradicional mide desigualdad de ingresos, pero en un mundo de escasez ecológica esa medida se vuelve insuficiente. ¿De qué sirve saber que el 10% más rico gana veinte veces más que el 10% más pobre, si ignoramos quién consume el agua de los acuíferos que se están agotando? ¿Qué importa la distribución del ingreso si los más ricos pueden comprar generadores eléctricos cuando colapsa la red, mientras los pobres se quedan a oscuras?

El Índice de Simetría/Asimetría Real (ISA) incorpora tres dimensiones: la desigualdad monetaria clásica (I₁), la desigualdad en el acceso físico a recursos críticos (I₂), y la desigualdad en la capacidad de adaptación (I₃). Este índice responde a la pregunta: ¿quién consume los recursos que se están agotando? Y su potencia es enorme: permite pasar de una visión abstracta de la desigualdad a una visión física y concreta.

IV. El PIB que dice la verdad

El PIB tradicional es un agregado que oculta tanto la destrucción ecológica como la desigualdad. El PIB ajustado por Discreción Económica (PIB*) descuenta la producción depredadora (D) y penaliza la producción que genera asimetría (Ω = γ·ISA·(B_s+B_p)). No es un truco contable. Es una cirugía de la verdad: nos dice qué parte de nuestra actividad económica es realmente valiosa para la vida en común y qué parte es solo entropía acelerada con el barniz del crecimiento.

V. El sistema de alerta: cuando los números se vuelven rojos

La Discreción Económica no es una teoría para publicar y olvidar. Es un sistema de gestión activa, con mecanismos de alerta y respuestas graduadas: verde, amarilla, naranja, roja. Cuando se activa la zona roja (ISA ≥ F), se aplican medidas de emergencia: racionamiento explícito de recursos críticos, congelación selectiva de precios, auditoría de industrias.

El mecanismo de precios con recargo por escasez sistémica es particularmente elegante. No es un impuesto más, ni un subsidio escondido. Es un fondo que se alimenta cuando un recurso crítico se acerca a su umbral, y que se destina a cuatro fines: desincentivar el consumo superfluo, financiar investigación de sustitutos, subvencionar el reciclaje de alta tecnología y compensar a comunidades afectadas. Un mecanismo que combina eficiencia, equidad y sostenibilidad.

VI. El potencial transformador: lo que esta tesis hace posible

Primer potencial: salir del dilema del crecimiento. Tim Jackson lo formuló como una trampa: el crecimiento no es sostenible ecológicamente, pero el decrecimiento es inestable socialmente. La Discreción Económica ofrece una salida: crecer en bienes sociales (B_s) y sostenibilidad (I_s), estabilizar los bienes de progreso (B_p), reducir la producción depredadora (D).

Segundo potencial: anticipar conflictos. El sistema de alerta temprana permite detectar tensiones antes de que se traduzcan en revueltas o guerras por recursos. Se puede actuar con margen, con deliberación, con discreción —en el sentido más noble del término—.

Tercer potencial: una nueva legitimidad para la acción colectiva. La Discreción Económica, al poner la equidad en el centro, responde de frente a la crítica de que las políticas ecológicas son "antipopulares": no se trata de que todos empobrezcan, sino de que los privilegios insostenibles se redistribuyan.

Cuarto potencial: reconciliar economía y termodinámica. Una contabilidad que premie la conservación y penalice el despilfarro. Una vuelta a la economía política clásica, pero armada con las herramientas de la ecología y la física.

VII. China, la inteligencia artificial y la contradicción tecnosferabiosfera

Llegamos aquí a una cuestión que ningún análisis honesto puede eludir. La Discreción Económica requiere algo que pocas democracias liberales están dispuestas a conceder socialmente, aunque técnicamente estén perfectamente capacitadas para poner en marcha discreción económica: la capacidad de coordinar voluntades a gran escala, de establecer prioridades que no pasen por el filtro del beneficio privado inmediato, de intervenir en los mercados cuando la emergencia lo exige.

No es sorprendente que China sea, hoy por hoy, el único país que puede implementar políticamente un sistema económico discreto de forma integral. No porque ya sea igualitario o ecológicamente perfecto, que no lo es, sino porque dispone de las palancas sistémicas que el modelo exige: planificación indicativa a largo plazo, capacidad de movilizar inversión en sostenibilidad a gran escala, mecanismos de control de precios y racionamiento de recursos críticos, y una tradición política donde la discreción estatal no es una anomalía.

Pero hay un elemento nuevo, y quizás el más decisivo. China está conduciendo, con su sistema de socialización masiva de la inteligencia artificial, un verdadero salto cualitativo que permitiría gestionar de forma operativa, en forma discreta, la contradicción fundamental entre tecnosfera y biosfera.

¿Qué significa esto? Tradicionalmente, la tecnosfera (el conjunto de artefactos, infraestructuras y flujos de materiaenergía gestionados por los humanos) ha operado como un sistema ciego: extrae, transforma, desecha. La biosfera, en cambio, opera mediante ciclos cerrados, reciclando todo, desperdiciando nada. La contradicción entre ambas es la raíz del colapso ecológico. La inteligencia artificial socializada —no la IA especulativa de los fondos de inversión, sino la IA integrada en redes de sensores, logística, planificación energética y distribución de recursos— puede actuar como el sistema nervioso central de la tecnosfera, permitiéndole imitar la inteligencia circular de la biosfera.

En concreto: la IA socializada permite monitorizar en tiempo real las variables E, R, S para millones de puntos del territorio; puede calcular el ISA y la función F de forma dinámica; puede ajustar los recargos por escasez, redirigir flujos de inversión hacia I_s, y activar las zonas de alerta con una velocidad y precisión que ningún ministerio humano podría alcanzar. No se trata de sustituir la decisión política por algoritmos, sino de aumentar la discreción humana con una inteligencia colectiva de escala planetaria.

China, con su apuesta por la IA integrada en la gestión estatal (ciudades inteligentes, redes eléctricas inteligentes, sistemas de monitoreo ambiental, logística optimizada), está construyendo la infraestructura material de la Discreción Económica. El socialismo de mercado creado ex-novo en China puede ser el laboratorio donde la contradicción tecnosferabiosfera encuentre su primera resolución práctica. No es una utopía: ya existen pilotos de racionamiento inteligente de agua en regiones áridas, sistemas de asignación de cuotas de carbono mediante IA, y redes de reciclaje coordinadas por algoritmos de optimización.

Por supuesto, esto no significa que China sea un paraíso de igualdad. Sus desigualdades internas son profundas, y su modelo de crecimiento ha generado enormes pasivos ecológicos. Pero la pregunta relevante no es si China es ya la sociedad de la Discreción Económica, sino si puede llegar a serlo. Y la respuesta es afirmativa, precisamente porque dispone de las palancas —y ahora también de la inteligencia artificial socializada— para hacerlo.

Las democracias occidentales, en cambio, enfrentan obstáculos formidables: la fragmentación del poder, la hipertrofia del lobby empresarial, la sacralización del PIB, y un uso de la IA orientado casi exclusivamente al beneficio privado (vigilancia comercial, publicidad algorítmica, optimización de beneficios) en lugar de a la gestión del metabolismo social. No es imposible que adopten versiones de este modelo, pero será más difícil y lento.

Esto plantea una inquietante paradoja: la Discreción Económica, que nace de una crítica radical al modelo de producción y consumo intensivo, solo encuentra hoy una cuna viable en un país que no es una democracia liberal, y que además está desplegando una inteligencia artificial masiva bajo control estatal. La historia de las utopías políticas está llena de ejemplos similares. China es un experimento en curso; la Discreción Económica, potenciada por la IA socializada, podría ser su siguiente fase. En las sociedades occidentales quizás la Unión Europea está mejor situada no sólo tecnica sino políticamente para acometer las tareas de coordinación productiva y de consumo a gran escala que una economia discrecionada requiere.

 

VIII. El salto estadístico: por qué necesitamos nuevas mediciones

Para que el modelo opere, los institutos nacionales de estadística deben comenzar a producir cuentas satélite de recursos críticos por deciles, coeficientes de Gini de consumo físico, índices de resiliencia social, contabilidad de inversión en sostenibilidad y medición de costes defensivos. Así como una rigurosa contabilidad de recursos ambientales trazables tanto en su estado natural como durante los procesos de extracción, transformación, transporte y consumo. Ninguno de estos indicadores es técnicamente imposible. Todos requieren voluntad política y financiación. La pregunta no es si podemos permitirnos implementarlos, sino si podemos permitirnos no hacerlo. El colapso climático, la pérdida de biodiversidad, el aumento de la desigualdad —todas esas señales rojas que ya vemos— son el equivalente ecológico de un paciente con fiebre a quien se le siguen dando analgésicos sin diagnosticar la infección.

IX. Conclusión: la sinantropía como horizonte

Eudald Carbonell e Igor Parra han introducido el concepto de sinantropía: la acción estructural de la sociedad para reducir la entropía acelerada que los sistemas actuales de producción industrial generan de forma desordenada. La sinantropía es el movimiento inverso a la degradación: es la inteligencia colectiva aplicada a cerrar ciclos, a regenerar lo que se ha dañado, a crear orden donde el mercado solo sabe expandir caos.

La Discreción Económica es la base cuantitativa de la sinantropía. Y la inteligencia artificial socializada es su sistema nervioso operativo. Juntos, permiten una gestión en tiempo real de la contradicción tecnosferabiosfera, manteniendo la desigualdad dentro del umbral tolerable y orientando la inversión hacia un futuro sostenible.

No es el paraíso, ni pretende serlo. Es un marco de gestión para una civilización que ha comprendido que su supervivencia depende de aprender a decir "basta" antes de que la naturaleza diga "no más". En las próximas décadas veremos dos caminos: Uno, el de la inercia: seguimos midiendo el PIB e ignoramos las ecuaciones, el sistema colapsa. Otro, el de la discreción: medimos, calculamos, ajustamos y utilizamos la inteligencia artificial no para vendernos más cosas, sino para gestionar sabiamente lo que nos queda.

La elección no es pura o exclusivamente técnica. Es política. Y es espiritual. Porque, en el fondo, la Discreción Económica nos pregunta: ¿somos capaces, como especie, de actuar con conciencia crítica de especie?

Tenemos un esbozo del mapa y un nombre para el viaje. Ahora veremos cómo se puede realizar el trayecto de discreción económica, aunque seguramente haya otros modelos que puedan producir igualmente resultados equivalentes o discretos.

 

Segunda parte: FUNDAMENTOS TEÓRICOS: LA ECONOMÍA COMO PROCESO ENTRÓPICO

1.1 El legado de Nicholas Georgescu-Roegen: la economía ante la ley de entropía

La obra fundamental de Nicholas Georgescu-Roegen, The Entropy Law and the Economic Process (1971), constituye el pilar epistemológico sobre el que se construye la Discreción Económica. Su tesis central es revolucionaria para la ciencia económica: el proceso económico, lejos de ser un mecanismo circular y autosuficiente como lo representa la teoría neoclásica, es un proceso entrópico unidireccional.

Georgescu-Roegen demuestra que la economía no puede entenderse sin incorporar la Segunda Ley de la Termodinámica. Los recursos naturales entran al proceso económico como baja entropía (energía y materiales altamente ordenados y disponibles) y salen como alta entropía (residuos disipados, calor, materiales degradados). Esta transformación es irreversible: no podemos reciclar completamente la energía ni restaurar la concentración original de los minerales.

La implicación es profunda y ha sido sistemáticamente ignorada por la corriente principal: la escasez económica no es un fenómeno subjetivo de preferencias, sino el reflejo de una ley física. Como señala el propio autor, "en última instancia, el hombre lucha por la baja entropía, y la escasez económica es el reflejo de la Ley de Entropía, que es la más económica en naturaleza de todas las leyes naturales".

Esta perspectiva transforma radicalmente la pregunta fundamental de la economía. No se trata ya de "cómo asignar recursos escasos entre fines alternativos", sino de cómo organizar el metabolismo social respetando los límites termodinámicos del planeta. La producción infinita con recursos finitos es una imposibilidad física, no solo una restricción ética o política.

1.2 La evolución del pensamiento post-crecimiento: Jackson y Raworth

Sobre esta base, economistas ecológicos contemporáneos han desarrollado marcos que buscan operacionalizar las intuiciones de Georgescu-Roegen.

Tim Jackson, en su obra Prosperidad sin crecimiento: economía para un planeta finito (2009), plantea lo que denomina el "dilema del crecimiento": el crecimiento económico no es social y ecológicamente sostenible en su forma actual, pero el decrecimiento es inestable en las condiciones institucionales presentes. Jackson argumenta que, superado un umbral de 15.000 dólares de renta per cápita, el nivel de satisfacción no reacciona ante aumentos del PIB, mientras que la presión sobre los sistemas naturales se intensifica.

Su propuesta incluye tres vías complementarias: establecer límites mediante umbrales de recursos y emisiones; construir una macroeconomía ecológica robusta donde la estabilidad no dependa del crecimiento; y desmantelar la cultura del consumismo mediante políticas públicas orientadas a capacidades en lugar de acumulación material.

Kate Raworth, con su Economía del Donut (2017), ofrece un marco visual y conceptual que integra el bienestar social con los límites planetarios. El modelo representa un espacio seguro y justo para la humanidad delimitado por dos círculos concéntricos: el interior (base social) establece el mínimo necesario para una vida digna (alimentación, agua, salud, educación, vivienda, participación); el exterior (techo ecológico) fija los límites planetarios que no deben sobrepasarse (cambio climático, pérdida de biodiversidad, contaminación química).

Raworth enfatiza que el objetivo económico debe desplazarse del crecimiento infinito del PIB a permanecer en el espacio del donut , atendiendo las necesidades humanas sin exceder la capacidad regenerativa del planeta, es decir sin destruir la capacidad de reproducción del sistema humanidad-planeta. Este cambio implica una nueva visión de la humanidad: no el "hombre racional" egoísta de la teoría neoclásica, sino seres sociales capaces de cooperación y reciprocidad.

1.3 Elinor Ostrom y la gestión de recursos comunes

La perspectiva de Elinor Ostrom, primera mujer Premio Nobel de Economía (2009), aporta un elemento crucial para la Discreción Económica: la posibilidad de gestión descentralizada de recursos comunes sin necesidad de intervención estatal ni privatización.

Ostrom demostró empíricamente, a través del estudio de sistemas de riego, bosques y pesquerías, que las comunidades pueden desarrollar arreglos institucionales estables para la gestión sostenible de recursos de uso común. Su marco de Análisis y Desarrollo Institucional (ADI) identifica ocho principios de diseño para instituciones robustas: límites claramente definidos, reglas adaptadas a las condiciones locales, participación de los usuarios en las decisiones, monitoreo efectivo, sanciones graduales, mecanismos de resolución de conflictos, reconocimiento de la autogestión por autoridades externas, y gobernanza anidada para recursos de gran escala.

Este enfoque es fundamental para la Discreción Económica porque demuestra que la gestión de la escasez no requiere necesariamente un centro planificador único, sino que puede articularse mediante sistemas policéntricos de toma de decisiones. La discreción económica no es sinónimo de centralización autoritaria, sino de deliberación consciente sobre límites que pueden ocurrir en múltiples niveles.

2. FORMALIZACIÓN DEL MODELO DE DISCRECIÓN ECONÓMICA

2.1 La Función de Asimetría Tolerable: F(x) = F(E, R, S)

Definimos la Función de Asimetría Tolerable como el grado máximo de desigualdad económica (asimetría) que un sistema socioeconómico puede tolerar en función de un vector de variables críticas, sin que se produzca un colapso sistémico o una violación de los principios de la Discreción Económica.

El vector de estado del sistema está compuesto por tres dimensiones fundamentales:

Variable

Descripción

Indicadores propuestos

E (Escasez/Entropía)

Presión sobre recursos

Proximidad a umbrales críticos de disponibilidad, tasa de agotamiento

R (Resiliencia Social)

Capacidad de absorber shocks

Satisfacción de necesidades básicas, índice de pobreza multidimensional

S (Sofisticación Sustitutiva)

Capacidad tecnológica para alternativas

Inversión en I+D, tasas de reciclaje, eficiencia energética

La función propuesta captura la interdependencia de estas variables:

F(E,R,S)=k⋅R⋅SEF(E,R,S)=kERS

Donde:

*k* es una constante de calibración social que representa la tolerancia histórica y cultural de una sociedad a la desigualdad.

E, R, S están normalizados en una escala 0-1.

La intuición económica de esta formulación es sólida:

La escasez (E) en el denominador implica que a mayor presión sobre los recursos, menor desigualdad puede tolerarse. Cuando los recursos se agotan, la competencia por los recursos aún disponibles exige mayor equidad para evitar conflictos.

La resiliencia social (R) en el numerador indica que un mayor bienestar básico universal permite absorber una mayor asimetría transitoria. Si todos tienen lo suficiente, las diferencias con los más ricos generan menor tensión.

La sofisticación (S) en el numerador refleja que la capacidad tecno-social (Carbonell y Parra, 2024 y 2026) actúa como amortiguador: la promesa de sustitutos futuros puede aliviar tensiones presentes.

Esta función define una frontera de estabilidad sistémica. Si la asimetría real del sistema supera F(x), el sistema entra en zona de riesgo crítico.

2.2 El Índice de Simetría/Asimetría Real (ISA)

La medición de la asimetría real requiere un índice multidimensional que trascienda el coeficiente de Gini tradicional. Proponemos el ISA, definido como una media ponderada de tres subíndices:

ISA=w1⋅I1+w2⋅I2+w3⋅I3ISA=w1​⋅I1​+w2​⋅I2​+w3​⋅I3​

Donde *w₁ + w₂ + w₃ = 1*, y su asignación es una decisión de Política de Estado que refleja prioridades sociales. En contextos de crisis ecológica, w₂ (acceso a recursos críticos) debería tener el peso máximo.

Subíndice

Descripción

Componentes

I₁

Asimetría de Ingresos y Riqueza

Coeficiente de Gini, ratio S80/S20, distribución de riqueza

I₂

Asimetría de Acceso a Recursos Críticos

Gini de consumo físico para cada recurso crítico, ponderado por criticidad

I₃

Asimetría de Resiliencia y Capacidad

Pobreza energética, inseguridad alimentaria, acceso a tecnologías sustitutivas

I₁: Índice de Asimetría de Ingresos y Riqueza
Mide la desigualdad monetaria clásica mediante:

Coeficiente de Gini

Ratio S80/S20 (ingreso del 10% superior sobre 10% inferior)

Distribución de la riqueza (activos financieros y propiedades)

I₂: Índice de Asimetría de Acceso a Recursos Críticos
Innovación central del modelo: mide la desigualdad en el consumo físico de recursos que están cerca de su umbral crítico. Para cada recurso *i* en situación de alerta:

I₂=∑[pi⋅Gini_Consumo(Recursoi)]I2​=[pi​⋅Gini_Consumo(Recursoi​)]

Donde:

pᵢ es la ponderación del recurso según su criticidad (*Σ pᵢ = 1*)

Gini_Consumo es el coeficiente de Gini aplicado al consumo físico per cápita por deciles

Este subíndice responde a la pregunta: ¿quién consume los recursos que se están agotando?

I₃: Índice de Asimetría de Resiliencia y Capacidad.
Mide la desigualdad en la capacidad de adaptación a la escasez mediante:

Tasa de pobreza energética (hogares que no pueden mantener temperatura adecuada)

Inseguridad alimentaria (porcentaje con acceso no garantizado a alimentos)

Acceso a tecnologías sustitutivas (paneles solares, internet de alta velocidad)

Capacidad de inversión en eficiencia (electrodomésticos eficientes, aislamiento)

El ISA permite pasar de una visión abstracta de la desigualdad (solo dinero) a una visión física y concreta de quién consume qué, y cómo eso amenaza la estabilidad sistémica cuando los recursos se agotan.

2.3 El PIB Ajustado por Discreción Económica (PIB*)

El PIB tradicional es un agregado que oculta tanto la destrucción ecológica como la desigualdad. Proponemos una redefinición como indicador de flujo metabólico socialmente útil, sujeto a restricciones y penalizaciones.

PIB∗=(Bs+Bp+Is)−D−ΩPIB∗=(Bs​+Bp​+Is​)−D−Ω

Componentes positivos:

Componente

Descripción

Características

Bₛ (Bienes Sociales)

Producción para necesidades básicas universales

Prioridad máxima en asignación; precio = coste real

Bₚ (Bienes de Progreso y Cultura)

Producción que mejora calidad de vida

Sujeta a disponibilidad; incorpora recargo por escasez

Iₛ (Inversión en Sostenibilidad)

Inversión en futuro sostenible

I+D sustitutos, renovables, reciclaje, reparación ecológica

Componentes negativos:

Componente

Descripción

Ejemplos

D (Depredación y Costes Defensivos)

Actividades que aumentan PIB pero son costes de disfunción

Gastos sanitarios por contaminación, reconstrucción tras desastres agravados, publicidad, obsolescencia programada, embalajes desechables

Ω (Omega - Factor de Asimetría)

Penalización por producción que genera desigualdad

Ω = γ · ISA · (Bₛ + Bₚ)

Ω=γ⋅ISA⋅(Bs+Bp)Ω=γISA⋅(Bs​+Bp​)

Donde:

γ (gamma) es un factor de sensibilidad social (0-1) que determina cuánto penaliza la sociedad la desigualdad.

ISA es el Índice de Asimetría Real.

(Bₛ + Bₚ) es la producción total de bienes y servicios.

Interpretación: Si la economía produce mucho pero de forma extremadamente desigual, una parte de esa producción es "ficticia" en términos de bienestar real. Omega descuenta esa parte. Si la desigualdad es cero (*ISA=0*), Omega es cero y PIB* refleja la producción útil.

2.4 La dinámica del sistema: ecuaciones de estado

El modelo se completa con ecuaciones que describen la evolución temporal de las variables clave:

Ecuación 1: Condición de estabilidad sistémica

ISAt<FtISAt​<Ft

Si se cumple, el sistema es estable. Si no, se activan mecanismos de intervención.

Ecuación 2: Evolución de los recursos

Et+1=Et−(δ⋅Bpt)+(η⋅Ist)Et+1​=Et​−(δBpt)+(ηIst)

Donde:

δ es la tasa de agotamiento por unidad de producción de Bₚ

η es la tasa de regeneración/ahorro por unidad de inversión en sostenibilidad

Ecuación 3: Evolución de la resiliencia social

Rt+1=Rt+α⋅(BstPoblacioˊn)−β⋅ISAtRt+1​=Rt​+α(PoblacioˊnBst​​​)βISAt

La resiliencia mejora con la provisión de bienes sociales per cápita y se deteriora con alta desigualdad.

Ecuación 4: Evolución de la sofisticación

St+1=St+μ⋅(IstPIBt)St+1​=St​+μ(PIBtIst​​​)

La capacidad tecnológica mejora con la proporción de inversión en sostenibilidad sobre el PIB.

3. MECANISMOS OPERATIVOS Y SISTEMA DE ALERTA

3.1 Zonas de riesgo y acción discrecional

La comparación entre ISA (asimetría real) y F(x) (asimetría tolerable) define un sistema de alerta temprana:

Zona

Condición

Color

Acción requerida

Seguridad

ISA < 0.7·F

Verde

Mantener políticas; monitoreo estándar

Atención

0.7·F ≤ ISA < 0.9·F

Amarilla

Monitoreo intensivo; preparar medidas correctivas

Alerta

0.9·F ≤ ISA < F

Naranja

Activar estabilizadores automáticos (bonos de recursos críticos)

Emergencia

ISA ≥ F

Roja

Intervención de emergencia: racionamiento explícito, congelación selectiva de precios, auditoría de industrias

3.2 El mecanismo de precios con recargo por escasez sistémica

El precio final de los bienes que utilizan recursos críticos se determina como:

Precio Final=Coste Real de Produccioˊn+Recargo por Escasez SisteˊmicaPrecio Final=Coste Real de Produccioˊn+Recargo por Escasez Sisteˊmica

El Recargo por Escasez Sistémica no constituye un margen de beneficio para el productor, sino un fondo de compensación intertemporal destinado a:

Destino del fondo

Descripción

Desincentivo

Reducir consumo superfluo del recurso escaso mediante señal de precios

Investigación

Financiar I+D para sustitutos y alternativas tecnológicas

Reciclaje

Subvencionar infraestructura y procesos de reciclaje de alta tecnología

Compensación

Indemnizar a comunidades afectadas por actividades extractivas

Cuando ISA se acerca a F(x), el Estado debe utilizar parte de este fondo para compensar el impacto distributivo del recargo en hogares de menores ingresos, manteniendo intacta la señal de precios que desincentiva el consumo superfluo.

3.3 El ciclo completo de la Discreción Económica

El modelo opera como un sistema de retroalimentación continua:

Medición del estado del mundo: E, R, S

Cálculo del límite social: F(E, R, S) = (R·S)/E

Planificación productiva: Asignación prioritaria a Bₛ e Iₛ

Operación del mercado: Precios con recargo por escasez

Medición de asimetría: Cálculo del ISA

Comparación crítica: ISA vs. F(x)

Acción discrecional: Si ISA ≥ F(x), activar protocolos

Retroalimentación: Las acciones modifican E, R, S

 

4. EJEMPLO NUMÉRICO DE APLICACIÓN

Consideremos un año en una economía con los siguientes parámetros:

Variables de estado

Variable

Valor

Interpretación

Escasez (E)

0.8

Alta, recursos agotándose

Resiliencia (R)

0.6

Media

Sofisticación (S)

0.5

Media-baja

k

1

Calibración neutra

Cálculo del umbral de asimetría tolerable:

F=R⋅SE=0.6⋅0.50.8=0.30.8=0.375F=ERS​=0.80.6⋅0.5​=0.80.3​=0.375

La sociedad solo puede tolerar una asimetría máxima de 0.375.

Variables económicas

Variable

Valor (u.m.)

Bₛ (Bienes Sociales)

100

Bₚ (Bienes de Progreso)

150

Iₛ (Inversión en Sostenibilidad)

30

γ (sensibilidad social)

0.7

Medición de asimetría

Subíndice

Valor

Ponderador

I₁ (ingresos)

0.45

w₁ = 0.2

I₂ (acceso recursos)

0.60

w₂ = 0.6

I₃ (resiliencia)

0.30

w₃ = 0.2

Cálculo del ISA:

ISA=0.2⋅0.45+0.6⋅0.6+0.2⋅0.3ISA=0.2⋅0.45+0.6⋅0.6+0.2⋅0.3ISA=0.09+0.36+0.06=0.51ISA=0.09+0.36+0.06=0.51

Comparación crítica

Indicador

Valor

ISA (asimetría real)

0.51

F (asimetría tolerable)

0.375

Diferencia

ISA - F = 0.135

ISA (0.51) > F (0.375) → ¡Alerta Roja! El sistema es inestable.

Cálculo del PIB ajustado

Concepto

Fórmula

Resultado

PIB tradicional

Bₛ + Bₚ + Iₛ

100 + 150 + 30 = 280 u.m.

Factor de corrección

1 - γ·ISA

1 - (0.7·0.51) = 1 - 0.357 = 0.643

PIB*

(Bₛ+Bₚ)·0.643 + Iₛ

250·0.643 + 30 = 160.75 + 30 = 190.75 u.m.

Interpretación de resultados

Concepto

Valor

Implicación

PIB tradicional

280 u.m.

Esconde realidad insostenible

PIB*

190.75 u.m.

Bienestar real generado

Diferencia

89.25 u.m.

Producción "ficticia" que alimenta asimetría

El PIB tradicional (280) esconde una realidad insostenible. El PIB* (190.75) revela que, descontada la producción que alimenta la asimetría insoportable, el bienestar real generado es mucho menor. La economía necesita reconversión urgente: reducir Bₚ (o hacerlo más equitativo) y aumentar Iₛ drásticamente para mejorar S y R.

 

5. IMPLICACIONES PARA LA POLÍTICA ECONÓMICA Y LA MEDICIÓN ESTADÍSTICA

5.1 Nuevos indicadores estadísticos requeridos

La implementación del modelo exige desarrollar sistemas de medición que actualmente no existen en la contabilidad nacional estándar:

Indicador

Descripción

Estado actual

Cuentas satélite de recursos críticos

Medición física del consumo por deciles

No existen

Coeficientes de Gini de consumo físico

Desigualdad en acceso material

No se calculan

Índices de resiliencia social

Vulnerabilidad energética, alimentaria, tecnológica

Parciales

Contabilidad de inversión en sostenibilidad

Clasificación estandarizada de Iₛ

No existe

Medición de costes defensivos

Identificación sistemática de disfunciones

Incipiente

5.2 Implicaciones distributivas y de gobernanza

El modelo de Discreción Económica implica una redefinición del papel del Estado y los actores económicos:

Ámbito

Implicación

Política de precios

Los precios incorporan señales de escasez sistémica y objetivos de equidad

Política fiscal

El fondo de escasez sistémica constituye un nuevo instrumento independiente

Gobernanza

Gestión policéntrica de recursos críticos en múltiples niveles

Derechos de emisión

Sistemas de permisos negociables con asignación inicial equitativa

 

6. CONCLUSIONES: MÁS ALLÁ DEL PIB

La Discreción Económica ofrece una alternativa operativa a la dictadura del crecimiento del PIB. A diferencia de otras propuestas que permanecen en el plano conceptual, este modelo proporciona:

Aporte

Descripción

Principio rector claro

Modular producción para mantener ISA < F(x)

Métricas operacionalizables

ISA, F(x), PIB* como indicadores

Sistema de alerta temprana

Zonas de riesgo con respuestas graduadas

Reglas de decisión transparentes

Comparación ISA vs. F(x) como criterio objetivo

Integración de dimensiones

Límites ecológicos + necesidades sociales + desigualdad

 

Como señalaba Georgescu-Roegen, "todo el stock de recursos naturales no vale más que unos pocos días de luz solar". La economía del siglo XXI debe aprender a vivir dentro de ese flujo entrópico, organizando el metabolismo social de manera que garantice el bienestar universal sin comprometer las condiciones de vida futuras. La Discreción Económica, con su énfasis en umbrales críticos y límites de asimetría, ofrece un marco para esa transición y consolida la aportación teórica de Carbonell y Parra (2026) que formula el concepto de “sinantropía” como acción estructural de la sociedad para reducir la “entropía” acelerada que los sistemas actuales de producción industrial generan de manera desordenada.

La pregunta no es si podemos permitirnos implementar estos nuevos estadísticos, sino si podemos permitirnos no hacerlo. El colapso climático, la pérdida de biodiversidad y el aumento de la desigualdad son señales inequívocas de que el modelo actual ha agotado su capacidad de proporcionar bienestar. La Discreción Económica propone no solo un nuevo conjunto de indicadores, sino una nueva forma de entender la relación entre economía, sociedad y naturaleza. Puede constituir una de las bases cuantitativas de la conciencia crítica de especie.

 

7. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Georgescu-Roegen, N. (1971). The Entropy Law and the Economic Process. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Jackson, T. (2009). Prosperity without Growth: Economics for a Finite Planet. London: Earthscan/Routledge.

Jackson, T. (2017). Prosperity without Growth: Foundations for the Economy of Tomorrow (2nd ed.). London: Routledge.

Carbonell, E. y Parra, I. (2024). Teoría de la Evolución Social Humana (Ed. Almuzara)

Carbonell, E. y Parra, I. editores (2026). Los Pilares de la Evolución Humana (Ed. Arpa)

Ostrom, E. (1990). Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action. Cambridge: Cambridge University Press.

Raworth, K. (2017). *Doughnut Economics: Seven Ways to Think Like a 21st-Century Economist*. London: Random House Business.

ANEXO: GLOSARIO DE TÉRMINOS Y SÍMBOLOS

Símbolo

Término

Definición breve

F(x)

Función de Asimetría Tolerable

Máxima desigualdad soportable dadas condiciones ecológicas y sociales

E

Escasez/Entropía

Presión sobre recursos naturales

R

Resiliencia Social

Capacidad de absorber shocks y mantener cohesión

S

Sofisticación Sustitutiva

Capacidad tecnológica para encontrar alternativas

ISA

Índice de Simetría/Asimetría Real

Medida multidimensional de desigualdad

I₁

Subíndice de ingresos

Desigualdad monetaria clásica

I₂

Subíndice de acceso a recursos

Desigualdad en consumo físico de recursos críticos

I₃

Subíndice de resiliencia

Desigualdad en capacidad de adaptación

PIB*

PIB Ajustado por Discreción

Producción socialmente útil descontando depredación y asimetría

Bₛ

Bienes Sociales

Producción para necesidades básicas universales

Bₚ

Bienes de Progreso

Producción para mejora de calidad de vida

Iₛ

Inversión en Sostenibilidad

Inversión en futuro sostenible

D

Depredación

Costes defensivos y actividades dañinas

Ω

Omega

Penalización por asimetría

γ

Gamma

Factor de sensibilidad social a la desigualdad

 

 

 

2.4 La dinámica del sistema y la condición de estabilidad

El modelo de Discreción Económica no es estático; describe la evolución temporal de las variables de estado fundamentales (E, R, S) en función de las decisiones de producción e inversión. A continuación se formalizan las ecuaciones de movimiento y se establece la condición de estabilidad que garantiza la sostenibilidad del sistema.

2.4.1 Variables de estado y parámetros de comportamiento

Definimos las siguientes variables endógenas, todas normalizadas en el intervalo [0,1] (excepto cuando se indique lo contrario):

Variable

Descripción

Dependencia funcional

Eₜ

Escasez/entropía (presión sobre recursos)

Evoluciona con la producción de bienes de progreso y la inversión en sostenibilidad.

Rₜ

Resiliencia social

Mejora con la provisión de bienes sociales per cápita; se deteriora con la desigualdad.

Sₜ

Sofisticación sustitutiva (capacidad tecnológica): sinantropía sensu Carbonell y Parra (2026)

Aumenta con la inversión en sostenibilidad relativa al PIB.

 

Además, definimos los siguientes parámetros estructurales (exógenos en el corto plazo, pero potencialmente calibrables en el largo plazo):

Parámetro

Descripción

Rango típico

δ (delta)

Tasa de agotamiento de recursos por unidad de producción de Bₚ

> 0

η (eta)

Tasa de regeneración/ahorro de recursos por unidad de inversión en Iₛ

0 < η < 1

α (alfa)

Elasticidad de la resiliencia a la provisión de bienes sociales per cápita

> 0

β (beta)

Sensibilidad de la resiliencia al deterioro por desigualdad (ISA)

> 0

μ (mu)

Elasticidad de la sofisticación a la inversión en sostenibilidad relativa

> 0

 

2.4.2 Ecuaciones de movimiento

Las ecuaciones de estado describen la evolución intertemporal del sistema en tiempo discreto (anual, por ejemplo):

(1) Evolución de la escasez (E)

Et+1=Et−δ⋅Bpt+η⋅IstEt+1​=Et​−δBpt​​+ηIst​​

El término −δ⋅Bpt−δBpt​​ representa el incremento de la escasez (mayor presión) debido a la producción de bienes de progreso que utilizan recursos críticos.

El término +η⋅Ist+ηIst​​ refleja la reducción de la escasez gracias a la inversión en sostenibilidad (tecnologías limpias, reciclaje, restauración).

Se asume que EtEt está acotado entre 0 y 1, donde 1 indica máxima escasez (recursos al límite) y 0 mínima (abundancia). Si EtEt supera 1, se interpreta como colapso de recursos.

(2) Evolución de la resiliencia social (R)

Rt+1=Rt+α⋅BstPoblacioˊn−β⋅ISAtRt+1​=Rt​+αPoblacioˊnBst​​​−βISAt

El término α⋅(Bst/Pobl)α⋅(Bst​​/Pobl) captura la mejora en resiliencia cuando se satisfacen necesidades básicas universales (salud, educación, vivienda).

El término −β⋅ISAt−βISAt refleja el desgaste de la cohesión social y la capacidad de respuesta ante shocks cuando la desigualdad es alta.

RtRt también se normaliza en [0,1]; valores cercanos a 1 indican alta resiliencia.

(3) Evolución de la sofisticación sustitutiva (S)

St+1=St+μ⋅IstPIBtSt+1​=St​+μPIBtIst​​​

La mejora tecnológica depende de la proporción de la inversión en sostenibilidad respecto al PIB total. Cuanto mayor sea el esfuerzo relativo, más rápido se avanza en sustitutos y eficiencia.

StSt está normalizado en [0,1], donde 1 representa la máxima capacidad tecnológica conocida.

(4) Condición de cierre: producción y distribución

Las variables de flujo Bst,Bpt,IstBst​​,Bpt​​,Ist​​ se determinan en cada período mediante un proceso de planificación indicativa (o mercado regulado) que respeta la prioridad de los bienes sociales y la inversión en sostenibilidad, sujeto a la disponibilidad de recursos y a la restricción de que ISAtISAt no supere el umbral tolerable.

2.4.3 Condición de estabilidad sistémica

La estabilidad del sistema requiere que en todo momento la desigualdad real se mantenga por debajo del umbral tolerable definido por la función F(E,R,S)F(E,R,S):

ISAt<F(Et,Rt,St)ISAt​<F(Et​,Rt​,St​)​

Esta condición es una restricción de viabilidad. Si se incumple, el sistema entra en una dinámica de retroalimentación negativa que puede llevar al colapso (por ejemplo, conflictos sociales, agotamiento acelerado de recursos, pérdida de confianza). La violación de la condición activa los mecanismos de alerta y acción discrecional descritos en la Sección 3.

Además, para que la trayectoria sea sostenible en el largo plazo, se debe cumplir una condición adicional sobre la evolución de los recursos:

lim⁡t→∞Et<1(no colapso de recursos)t→∞lim​Et​<1(no colapso de 

recursos)

y sobre la resiliencia:

lim⁡t→∞Rt>Rmıˊn(umbral mıˊnimo de cohesioˊn social)t→∞lim​Rt​>Rmın​(umbral mınimo de cohesión social)

2.4.4 Puntos de equilibrio y análisis de estabilidad local

El sistema de ecuaciones (1)-(3) puede tener puntos fijos (estado estacionario) donde Et+1=EtEt+1​=Et, Rt+1=RtRt+1​=Rt, St+1=StSt+1​=St. Resolviendo:

De (1): δBp=ηIsδBp​=ηIs → la extracción de recursos se compensa con la inversión en sostenibilidad.

De (2): α(Bs/Pob)=βISAα(Bs​/Pob)=βISA → la mejora por bienes sociales iguala el deterioro por desigualdad.

De (3): μ(Is/PIB)=0μ(Is​/PIB)=0 → en equilibrio, IsIs debe ser cero o el PIB infinito, lo que indica que en un estado estacionario sin crecimiento, la sofisticación solo puede mantenerse si IsIs es positivo y constante, lo que implica una tasa de crecimiento nula pero con inversión continua (por ejemplo, para mantener el stock de conocimiento). Esto lleva a la necesidad de un estado estacionario con Is>0Is​>0 y BpBp ajustado para que δBp=ηIsδBp​=ηIs.

El análisis de estabilidad local alrededor de un punto fijo requiere linealizar el sistema y examinar los autovalores de la matriz jacobiana. En general, para que el punto sea estable, los autovalores deben tener módulo menor que 1. Dado que el sistema incluye realimentaciones no lineales (especialmente a través de ISA que depende de las tres variables), es posible que existan múltiples equilibrios, algunos estables y otros inestables, lo que justifica la necesidad de una gestión activa (discreción) para mantener la economía en la región atractora deseada.

2.4.5 Resumen de la dinámica

En la práctica, el modelo funciona como un sistema de control con retroalimentación:

Variables de estado: Et,Rt,StEt​,Rt​,St

Variables de control: Bst,Bpt,IstBst​​,Bpt​​,Ist​​ (sujetas a restricciones de recursos y prioridades sociales)

Restricción de estabilidad: ISAt<F(Et,Rt,St)ISAt​<F(Et​,Rt​,St​)

Objetivo: Maximizar el bienestar (aproximado por PIBt∗PIBt∗​) a lo largo del tiempo, sujeto a la restricción de estabilidad y a las ecuaciones de movimiento.

Las ecuaciones de movimiento proporcionan la base para simulaciones numéricas y para el diseño de políticas de estabilización. Por ejemplo, si se observa que EtEt aumenta peligrosamente, se debe reducir BpBp o aumentar IsIs; si RtRt disminuye, se debe incrementar BsBs o reducir la desigualdad.