domingo, 6 de septiembre de 2026

atados por el tiempo del beso final

 no recuerdo

o quizas no quiera recordar

algun viaje que haya hecho 

sin un beso intenso de equipaje 

solo un beso

quizás agregando un leve mordisco en labios y dientes

sin efusiones de carne total

Con tal bagaje he emprendido rutas remotas

algunas urbanas

otras cruzando cerros y lagos

desiertos y ciudades

a veces en tren

--esos son mis mejores viajes--

a veces en aviones

otras en barcos y autobuses y coches (autos en LATAM: Latinoamerica)

Hasta ahora ese equipaje ligero

me ha protegido de mi mismo

de la fragilidad que siempre atenaza al alejarse

no digo tristeza 

no

digo fragilidad por los imponderables

y repetidas veces

fragilidad del alma al abandonar un hogar amado

por la razon que fuere

fragilidad frente al desafio de la ruta material

y de las encricijadas inmateriales que debo atravesar

Dame ahora un beso y yo te dejaré

manojitos de algas frescas del bosque americano

del matorral oloroso mediterraneo

de lass flores lindas de los bosques del septentrion euroasiatico

todo mezclado con tierras rojas y arenas sutiles de los desiertos visitados

todo ello envuelto en unos segundos

atados por el tiempo de nuestro beso final

y que la distancia creciente tardara en desanudar


Igor en ruta nuevamente al septentrión Peninsular